Metodo KONMARI por Marie Kondo- La magia del orden

10 Estrategias para poner orden en tu vida

Tu casa es un reflejo de tu persona, de tu ser interior, poner orden en tu casa y poner orden en tu cuerpo, van de la mano para conseguir poner orden en tu vida.  En este proceso, ordenas tus asuntos y tu pasado. El resultado es que puedes ver con claridad lo que necesitas y lo que no. Cuando te liberas de cosas que no tienen un significado real para tí, te sientes realmente mejor y con más ligereza en el plano físico, mental, emocional y espiritual.

Es hora de hacer de tu casa un hogar macrobiótico y equilibrado.

10 ESTRATEGIAS PARA PONER ORDEN EN TU VIDA:

1. Antes de empezar, visualiza tu destino. ¿Cómo sería tu casa ideal?  ¿qué es lo que quieres conseguir? ¿Por qué quieres ordenar tu casa??  

2. Con cada objeto, al tenerlo en tus manos hazte estas preguntas ¿Inspira felicidad? ¿Me da energía cuando lo veo? ¿Me encanta? ¿Es  útil y lo voy a usar seguro?

3. Ordena por categoría:

El orden es: ropa, libros, papeles y cosas varias, y por último objetos sentimentales.

Ropa: Pon cada pieza de ropa que tengas en el suelo, esto incluye toda la ropa que tengas en todos los armarios de tu casa e incluso el trastero, y empieza a preguntarte  ¿inspira felicidad? Ponerlas todas juntas es importante para; darte cuenta de todo lo que tienes, poder comparar tus cosas y decidir con qué quedarte.

¿Conoces la regla 80-20? Es común que el 80% de la ropa que tienes sólo la lleves puesta en un 20% de ocasiones, mientras que hay un 20% de ropa que usas el 80% de las veces. Céntrate en adquirir aquellas prendas que vas a usar el 80% del tiempo, es decir en el día a día, y descarta o reduce al mínimo las que sólo podrás usar en ocasiones muy concretas.

Comprate pijamas nuevos, o ropa para estar en casa que transmita felicidad. El tiempo que pasamos en casa es una parte preciosa de la vida. Su valor no debe cambiar porque nadie nos ve. Lo que llevas puesto en casa tiene un impacto en tu autoestima.

Y por último, dobla tu ropa con cariño, y transmite tu energía a cada pieza. 

Libros: Ponlos en el suelo todos juntos, y pregúntate lo mismo: ¿transmiten felicidad? “Ya lo leeré algún día”, significa que nunca lo leerás. No guardes libros por el precio que pagaste si no lo vas a leer, es mejor liberarte del hábito de acumular porque te ayudará a ahorrar dinero y a que no vuelvas a comprar libros caros que nunca lees!

Deshazte de casi todos tus libros y si después de hacerlo, necesitas comprar de nuevo alguno que ya no posees, es un buen momento para comprarlo, leerlo y estudiarlo.

Usa las bibliotecas públicas.

Papeles: La regla de oro es tiralos todos, y si son importantes, puedes hacer una foto o escanearlos. No te olvides de poner orden a tus documentos digitales también.

El método KonMari propone dividir los documentos en tres categorías; pendientes (por revisar), importantes (documentos relevantes) y de consulta diaria (por ejemplo, recetas de cocina). Nos parece que este sistema es conveniente porque con una mínima disciplina y delimitando bien los espacios, es posible encontrar cada cosa fácilmente. También es recomendable la idea de dedicarle a los papeles una estancia o rincón concreto de la casa, porque así reducimos el ámbito de actuación cuando necesitamos echar mano de ellos.

Cosas varias: cd’s, productos de limpieza, maquillaje, accesorios, equipos electrónicos, juguetes de tus hijos… hazte la pregunta con cada objeto: ¿inspira felicidad? ¿Me da energía cuando lo veo? ¿Me encanta? ¿Es  útil y lo voy a usar seguro?

Reduce aquellas cosas que tienes repetidas, ¿para que quieres dos secadores de pelo?

Objetos sentimentales: No uses la casa de tus padres como el museo de los recuerdos, a no ser que ellos lo quieran así. Poner tus cosas en orden, supone poner tu pasado en orden también.

Cuando recibes una tarjeta por tu cumpleaños, leela, disfruta, manda tus mejores intenciones a la persona que la escribió y después tírala a la basura.

Ordena tus fotos, ahora, no esperes a cuando seas mayor…

No son nuestras memorias las que debemos considerar como un tesoro, si no en la persona que nos hemos convertido gracias a esas experiencias.  

4. Todo se reduce a dos tareas: eliminar cosas y decidir dónde guardar aquellas con las que te quedas. Cada cosa ha de tener su lugar.

Ten cinco cajas o espacios para organizar tus objetos mientras pones orden:

  1. basura
  2. reparación
  3. donación para la caridad
  4. regalos
  5. ventas

Una vez vayas llenándolas, siempre actúa; lleva tus objetos electrónicos al punto limpio, ve a la organización benéfica a llevar tus donaciones….. no dejes que estas cajas estén mucho tiempo molestando por tu casa. Porque el desorden es energía estancada y queremos que todo fluya para construir una vida mejor.

5. Empieza ordenando solo tus propias cosas… después todos se van contagiando. Hay una energía que nos une, y de alguna manera incluso si vives lejos, esos cambios, y ese orden… llegan a tu gente, aunque nos separen km!

6. Las cosas tienen energía, trátalas bien. Aprecia a tus posesiones, dales las gracias y empezaran a funcionar mejor. Háblales como lo haces a una planta, ponles nombre.

7. Es un proceso de diálogo interno, hazlo sin música y por la mañana.  Tu casa es un espejo de tu yo interior, cambiando tu casa cambias las posibilidades en tu propia vida. Cuando cuidas tu hogar, te estás amando y cuidándote a ti mism@.

8. Qué hacer cuando no puedes desechar algo:

Si no puedes deshacerte de algo es porque tienes apego al pasado o miedo al futuro. Si reconocemos ese apego y ese miedo, mirando honestamente  a nuestras posesiones, veremos con más claridad lo que es realmente importante en nuestras vidas. Cuanto antes lo hagas, mejor.

Siempre que te topes con algo de lo que no puedes desprenderte piensa con cuidado sobre su verdadero propósito en tu vida, pregúntate cuándo lo conseguiste y qué significado y función tuvo en ese momento. ¿Tiene ahora sentido conservarlo? Te sorprenderá cuántas cosas que posees ya cumplieron su función. Al reconocer su contribución y dejarlas ir con gratitud, serás capaz de poner en verdadero orden las cosas que posees y toda tu vida.

9. Piensa antes de comprar. Cuando algo nuevo entra en la casa, algo viejo se va.

10. Minimalismo extremo en cuanto decoración

La casa no puede parecer un museo lleno de muebles y chismes sobre mesas, aparadores o estanterías, sino todo lo contrario, ya que debe ser el reflejo más claro de que menos es más. Así, que elimina todo aquello que no te hace feliz y retira todo el exceso de información visual (muebles y demás elementos decorativos) para que la habitación no resulte cargada.

La vida empieza después de haber puesto en orden tu casa. Una vez lo hagas tendrás tiempo para dedicarte a aquello que te inspira más alegría, tu pasión en la vida, la misión por la que estás en este mundo.

Y para terminar, te dedicamos este antiguo proverbio chino, que te ayudará a reflexionar sobre tu influencia en este mundo:

“Si hay luz en el alma, habrá belleza en la persona.

Si hay belleza en la persona, habrá armonía en el hogar.

Si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación

Si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.”

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